martes, 29 de septiembre de 2009

Felicidades Miguel

F E L I C I D A D E S en tu día!


Josefina te recordará en los versos del esposo soldado:

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos, esposa de, mi piel, gran trago de mi vida, .... Espejo de mi carne, sustento de mis alas, te doy vida en la muerte... Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas, ansiado por el plomo. ..

y aquí en Orihuela, tu pueblo y el mío, todos te recordamos en

EL SILBO DE AFIRMACIÓN EN LA ALDEA:

Alto soy de mirar a las palmeras,
rudo de convivir con las montañas...
Yo me vi bajo y blando en las aceras
de una ciudad espléndida de arañas.

Difíciles barrancos de escaleras,
calladas cataratas de ascensores,
¡qué impresión de vacío!,
ocupaban el puesto de mis flores,
los aires de mis aires y mi río.

Yo vi lo más notable de lo mío
llevado del demonio, y Dios ausente.
Yo te tuve en el lejos del olvido,
aldea, huerto, fuente
en que me vi al descuido:
huerto, donde me hallé la mejor vida,
aldea, donde al aire y libremente,
en una paz meé larga y tendida.

Pero volví en seguida
mi atención a las puras existencias
de mi retiro hacia mi ausencia atento,
y todas sus ausencias
me llenaron de luz el pensamiento.

Iba mi pie sin tierra, ¡qué tormento!,
vacilando en la cera de los pisos,
con un temor continuo, un sobresalto,
que aumentaban los timbres, los avisos,
las alarmas, los hombres y el asfalto.
¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!
¡Orden!, ¡Orden! ¡Qué altiva
imposición del orden una mano,
un color, un sonido!
Mi cualidad visiva,
¡ay!, perdía el sentido.

Topado por mil senos, embestido
por más de mil peligros, tentaciones,
mecánicas jaurías,
me seguían lujurias y claxones,
deseos y tranvías.

¡Cuánto labio de púrpuras teatrales,
exageradamente pecadores!
¡Cuánto vocabulario de cristales,
al frenesí llevando los colores
en una pugna, en una competencia
de originalidad y de excelencia!
¡Qué confusión! ¡Babel de las babeles!
¡Gran ciudad!: ¡gran demontre!: ¡gran puñeta!
¡el mundo sobre rieles,
y su desequilibrio en bicicleta!

Los vicios desdentados, las ancianas
echándose en las canas rosicleres,
infamia de las canas,
y aun buscando sin tuétano placeres.
Árboles, como locos, enjaulados:
Alamedas, jardines
para destuetanarse el mundo; y lados
de creación ultrajada por orines.

Huele el macho a jazmines,
y menos lo que es todo parece
la hembra oliendo a cuadra y podredumbre.

¡Ay, cómo empequeñece
andar metido en esta muchedumbre!
¡Ay!, ¿dónde está mi cumbre,
mi pureza, y el valle del sesteo
de mi ganado aquel y su pastura?

Y miro, y sólo veo
velocidad de vicio y de locura.
Todo eléctrico: todo de momento.
Nada serenidad, paz recogida.
Eléctrica la luz, la voz, el viento,
y eléctrica la vida.
Todo electricidad: todo presteza
eléctrica: la flor y la sonrisa,
el orden, la belleza,
la canción y la prisa.
Nada es por voluntad de ser, por gana,
por vocación de ser. ¿Qué hacéis las cosas
de Dios aquí: la nube, la manzana,
el borrico, las piedras y las rosas?

¡Rascacielos!: ¡qué risa!: ¡rascaleches!
¡Qué presunción los manda hasta el retiro
de Dios! ¿Cuándo será, Señor, que eches
tanta soberbia abajo de un suspiro?
¡Ascensores!: ¡qué rabia! A ver, ¿cuál sube
a la talla de un monte y sobrepasa
el perfil de una nube,
o el cardo, que de místico se abrasa
en la serrana gracia de la altura?
¡Metro!: ¡qué noche oscura
para el suicidio del que desespera!:
¡qué subterránea y vasta gusanera,
donde se cata y zumba
la labor y el secreto de la tumba!
¡Asfalto!: ¡qué impiedad para mi planta!
¡Ay, qué de menos echa
el tacto de mi pie mundos de arcilla
cuyo contacto imanta,
paisajes de cosecha,
caricias y tropiezos de semilla!

¡Ay, no encuentro, no encuentro
la plenitud del mundo en este centro!
En los naranjos dulces de mi río,
asombros de oro en estas latitudes,
oh ciudad cojitranca, desvarío,
sólo abarca mi mano plenitudes.
No concuerdo con todas estas cosas
de escaparate y de bisutería:
entre sus variedades procelosas,
es la persona mía,
como el árbol, un triste anacronismo.
Y el triste de mí mismo,
sale por su alegría,
que se quedó en el mayo de mi huerto,
de este urbano bullicio
donde no estoy de mí seguro cierto,
y es pormayor la vida como el vicio.

* * *

He medio boquiabierto
la soledad cerrada de mi huerto.
He regado las plantas:
las de mis pies impuras y otras santas,
en la sequía breve de mi ausencia
por nadie reemplazada. Se derrama,
rogándome asistencia,
el limonero al suelo, ya cansino,
de tanto agrio picudo.
En el miembro desnudo de una rama,
se le ve al ave el trino
recóndito, desnudo.

Aquí la vida es pormenor: hormiga,
muerte, cariño, pena,
piedra, horizonte, río, luz, espiga,
vidrio, surco y arena.
Aquí está la basura
en las calles, y no en los corazones.
Aquí todo se sabe y se murmura:
No puede haber oculta la criatura
mala, y menos las malas intenciones.

Nace un niño, y entera
la madre a todo el mundo del contorno.
Hay pimentón tendido en la ladera,
hay pan dentro del horno,
y el olor llena el ámbito, rebasa
los límites del marco de las puertas,
penetra en toda la casa
y panifica el aire de las huertas.

Con una paz de aceite derramado,
enciende el río un lado y otro lado
de su imposible, por eterna, huida.
Como una miel muy lenta destilada,
por la serenidad de su caída
sube la luz a las palmeras: cada
palmera se disputa
la soledad suprema de los vientos,
la delicada gloria de la fruta
y la supremacía
de la elegancia de los movimientos
en la más venturosa geografía.

Está el agua que trina de tan fría
en la pila y la alberca
donde aprendí a nadar. Están los pavos,
la Navidad se acerca,
explotando de broma en los tapiales,
con los desplantes y los gestos bravos
y las barbas con ramos de corales.
Las venas manantiales
de mi pozo serrano
me dan, en el pozal que les envío,
pureza y lustración para la mano,
para la tierra seca amor y frío.

Haciendo el hortelano,
hoy en este solaz de regadío
de mi huerto me quedo.
No quiero más ciudad, que me reduce
su visión, y su mundo me da miedo.

¡Cómo el limón reluce
encima de mi frente y la descansa!
¡Cómo apunta en el cruce
de la luz y la tierra el lilio puro!
Se combate la pita, y se remansa
el perejil en un aparte oscuro.
Hay az'har, ¡qué osadía de la nieve!
y estamos en diciembre, que hasta enero,
a oler, lucir y porfiar se atreve
en el alrededor del limonero.

Lo que haya de venir, aquí lo espero
cultivando el romero y la pobreza.
Aquí de nuevo empieza
el orden, se reanuda
el reposo, por yerros alterado,
mi vida humilde, y por humilde, muda.
Y Dios dirá, que está siempre callado.

Miguel Hernández

lunes, 21 de septiembre de 2009

Equinocio de Otoño: Hoy se abre una puerta...

El equinocciocomo referencia astronómica

Los equinoccios o curren cuan
do el Sol está en el primer punto de Aries o en el primer punto de Libra. El primero es el punto del ecuador celeste donde el Sol en su movimiento anual aparente por la eclíptica pasa de Sur a Norte respecto al plano ecuatorial, y su declinac ión pasa de negativa a positiva. En el primer punto de Libra sucede lo contrario: el Sol aparenta pasar de Norte a Sur del ecuador celeste, y su declinación pasa de positiva a negativa.
* * *

El Equinoccio de Otoño, se celebra en la víspera del 22 de Septiembre. Esta festividad debe su nombre al dios galés que encarna el principio de fertilización masculino, y es la segunda de las Fiestas de la Cosecha. Los Druidas la llamaban Mea'n Fo'mhair y honraban al Dios del Bosque ofreciendo libaciones de sidra y vino a los árboles.

Astrológicamente, es este momento el Sol entra en el signo de Libra y el día y la noche igualan su duración. Otros nombres que recibe esta celebración son los de Cosecha del Vino, Cornucopia y Festival de Avalon.


....A nuestras retinas cambiamos la ropa sus colores y tonalidades, sus texturas.... La luz dibuja sonrisas diferentes a las del verano y gestos no tan grandilocuentes... En palabras del gran poeta J.R. Jiménez "todo es lo mismo y no es lo mismo...."

jueves, 17 de septiembre de 2009

Semillita es mamá

Hace unos meses quise conmemorar el esfuerzo tan tremendo que la madre natura hizo para traer al mundo estas criaturas... y le hice este video que colgué en youtube:

"Tiene apenas un año y ha pasado de ser una gatita despreocupada, sin responsabilidades y poco casera... A pasarse las 24h del día en su cajita alimentando con leche y miel, (sustancia resultado del amor y el sacrificio, no elegido pero voluntariamente aceptado...) a sus 5 semillitas. Tres días antes del parto desarrolló una enfermedad que en base a su estado no se han podido hacer pruebas para determinarla, el caso es que tras dar unos cuántos pasos pierde el equilibrio, no puede masticar y su debilidad crece por momentos en la misma medida que sus criaturas se fortalecen y desarrolla... Es parte de la vida, ella lo acepta y vive día a día, dando vida y afecto a todo cuántos le rodean sean animales o humanos, Dios la bendiga. ESS"

A dia de hoy creo, que la diosa madre del mundo le concedió unos meses añadidos a la dulce existencia de este elemental que tanto dulzura aportó a mis días, y le diese tiempo a sacar adelante a esos pequeños bichitos que hace que cualquier sufrimiento se difumine ante tanta felicidad... Este verano mientras peregrinaba en pos del eterno femenino, y aprovechando mi ausencia, se marchó en silencio y sin grandes pompas... yo a cientos de kms de ella, lloraba desconsolada e incontrolable y desconocía el motivo... ciertamente hoy ya lo se...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Bienavenidos


Su nombre primitivo era Alcides, que fue cambiado por Hércules antes que emprendiera sus trabajos. El nombre Hércules era originariamente Heracles, que significa "la gloria de Hera". Hera representa a Psique o el Alma, por lo tanto, su nombre sintetiza su misión, que era manifestar en su trabajo y vida la gloria y el poder de su innata divinidad.

lunes, 7 de septiembre de 2009

ÁGORA


El ágora (del griego αγορά, mercado) era un espacio abierto que funcionaba como la plaza pública de las ciudades-estado griegas (polis). Era el centro cultural, comercial y político. Las asambleas de ciudadanos se realizaban en dicho recinto. Surge tras la caída de la civilización micénica y por el siglo VIII a. C. son una característica esencial de toda polis. La más famosa es el Ágora de Atenas. Es el único edificio arquitectónico de la Antigua Grecia que conserva su techo original. Ágora es un espacio que busca fortalecer la cultura de los individuos dentro de una comunidad determinada. Actualmente se está construyendo un Ágora en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia proyectada por el arquitecto Santiago Calatrava
Curiosidad:
Ágora, un espacio de mercado libre sin espacio gubernamental.
Agorafobia, miedo a enfrentarse en siutaciones en público, deriva de ágora en su sentido de templo.