viernes, 13 de noviembre de 2009
Seguimos en Otoño... dedicado a Su
Las primeras lluvias del Otoño despertaron en ella, una aficción inusual en su entorno y hasta ese momento en su vida... Ciertamente en la Vega Baja, desarrollar interés por el mundo de las setas es algo difícil dado nuestro peculiar clima, pero en la serranía de Cuenca, a principios de octubre con los rayos de sol todavía cálidos y las primeras lluvias regando las praderas... Fue inevitable sentir una especial atracción por ese tipo de fenómeno capaz de generar en el escaso espacio que va de la noche al día, unas hermosas y ante todo, sabrosas formaciones comestibles, -o no-, cuya búsqueda y descubrimiento, le llenaban de una desconocida y agradable sensación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Asi fue y tuvimos la suerte de recolectar y comer(ummm)unas pequeñas y pero con esencia setas de cardo en un lugar prodigioso donde reside parte de nustro corazón
ResponderEliminar